Diego Pablo Simeone es el único que queda de varias leyendas del fútbol como jugadores que entrenan en los banquillos de LaLiga. Estuvieron en una misma temporada Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa, campeones del mundo en 2010, también Xavi. Pep Guardiola, Luis Enrique, Carlo Ancelotti o Zinedine Zidane fueron antes centrocampistas de época que entrenadores de leyenda, también Míchel, ídolo del Real Madrid y ex del Málaga o el Getafe, entre otros, o Ronald Koeman, campeón en Valencia y Barcelona. También grandes ídolos en distintos equipos como Andoni Iraola, aunque no llegó a entrenar al Athletic, Ernesto Valverde, Imanol Alguacil, Míchel I de Vallecas, Quique Setién…
Para esta temporada, el perfil ha cambiado en LaLiga. Pocos son los que estuvieron en grandes partidos que todos recuerdan y fueron protagonistas, y ninguno estuvo jamás nominado a premios individuales como el Balón de Oro. En los banquillos de LaLiga se han impuesto los currantes del fútbol por encima de las leyendas. De jugadores con roles menos protagonistas que los mencionados en los gigantes de nuestro fútbol hasta carreras truncadas por lesiones y gente que compaginó el balompié con otros trabajos hasta que alcanzó la categoría de la que hoy disfrutan, la Primera División.
Un Clásico entre un currante del Bayern contra un entrenador de élite, pero “futbolista de Segunda”
Campeón del Mundo con Alemania, de un sextete con el Bayern y de dos ligas con el Barcelona, el currículum de Hansi Flick es mucho mayor como entrenador de lo que fue como jugador. El alemán llegó a profesional e incluso a un gigante como el Bayern, donde jugó entre 1985 y 1990. Ganó varias ligas siendo un jugador de cierta relevancia entre el pivote y el centro de la defensa. En 1990 fichó por el Colonia y colgó las botas una breve etapa después a causa de las lesiones, que marcaron su carrera. Finalmente, en 1994 ficharía por el Victoria Bammental, donde se retiraría en el año 2000 ejerciendo durante varias temporadas de jugador-entrenador. Lo más curioso es que la absoluta alemana, donde fue asistente de Joachim Löw, director deportivo y más tarde seleccionador, nunca le llevó convocado.

En el otro banquillo, ‘The Special One’ fue uno más en el fútbol portugués cuando calzaba las botas. “Soy una persona inteligente. Yo sabía que no iba a ir más arriba; la Segunda División era mi nivel”, llegaría a reconocer años después como prestigioso entrenador. El de Setúbal jugó durante siete temporadas (1980-87) entre el Rio Ave, Os Belenenses, Sesimbra y Comércio e Indústria. Un total de 94 partidos como profesional hasta que decidió colgar las botas y apostar directamente por la táctica.
Bordalás, Terzic, Beñat San José, Juan Funes, Luis Castro, entre fútbol regional, lesiones y canteras
En esta Liga son bastantes los que vienen de jugar lejos de los focos de la Liga de Campeones o las primeras divisiones del fútbol europeo y que decidieron buscar su futuro en la élite a través de los banquillos. Son los casos de Edin Terzic, Beñat San José, Juan Funes, Bordalás o Luis Castro. En este caso, todos empezaron en el fútbol base hasta ir ascendiendo categorías. Funes y Luis Castro empezaron en las categorías inferiores del fútbol malagueño (Loja, El Palo) y del fútbol portugués (Vizela, Moreirense), respectivamente.
Beñat, ahora entrenador del Rayo Vallecano, también arrancó en las inferiores de la Real, aunque se forjó un destino hasta Primera a base de trabajo en el fútbol saudí, entrenando a Al Ittihad o Al Ettifaq, siendo campeón en Bolivia o Chile (Universidad de Chile, también entrenó a Antofagasta), Bélgica (KAS Eupen), México (Mazatlán, Atlas) o Emiratos Árabes Unidos (Al Nasr).
Terzic, ahora en el Athletic, nunca llegó a jugar en un estadio tan grande como San Mamés. El entrenador jugó en la cuarta división alemana durante toda su carrera hasta los 30 años. Fue Hannes Wolf quien le llamó para acompañarle en la cantera del Borussia Dortmund, donde pasó desde la base hasta llevar a los amarillos a ser subcampeones de la Liga de Campeones en la 23-24. Además, fue asistente de Dalić en la selección croata.
José Bordalás colgó las botas a los 28. El entrenador alicantino se crio en el Hércules, pero nunca tuvo la oportunidad de debutar con el primer equipo de su ciudad. El conjunto alicantino le cedió hasta siete temporadas en distintos equipos de la provincia. En el fútbol de la terreta continuó su carrera hasta los 28 años, cuando tuvo que dejar el fútbol por las lesiones. Desde 1993 pasó por los banquillos del Alicante, Benidorm, Eldense, Novelda, el Hércules en el que se formó como jugador, Alcoyano, Elche, Alcorcón o Alavés, con el que ascendió, pero no entrenó en Primera hasta la 17-18, cuando subió con el Getafe, donde sí es una leyenda.

Otra vida laboral: un ingeniero, un periodista, un matemático, un autobusero y un ex de IKEA
Con apenas 42 puestos de entrenador principal en la élite del fútbol español, apostar por vivir exclusivamente del fútbol no siempre es posible. Muchos son los que aspiran a llegar y lo intentan mientras no pueden abandonar un trabajo o, al menos, tener unos estudios como alternativa para buscar otro empleo si el fútbol no se da. Es el caso de Pellegrini, Matarazzo, Anselmi o José Alberto. El chileno se sacó la carrera de Ingeniería Civil en la Universidad Católica de Chile mientras jugaba, precisamente, en Universidad de Chile, único club en el que militó como profesional. Si bien le sirvió para aplicar al fútbol (triángulos, espacios, estructuras…), solo una década después de graduarse en esta materia ya era entrenador.
Pellegrino Matarazzo aprovechó el sistema de deporte universitario de EE UU para sacarse una titulación. En 1999, el de Nueva Jersey aprovechó su periplo como jugador en el equipo de la Universidad de Columbia para licenciarse en Matemáticas Aplicadas. Luego fue pasando por distintos equipos en el fútbol regional alemán hasta que encontró su sitio en el filial del Núremberg, donde compaginó sus últimos años de jugador con formar parte del cuerpo técnico como asistente. Ahí empezó todo para el matemático de esta Liga.
A José Alberto el fútbol le llegó hasta Tercera División. Lo exprimió, pero la categoría no daba unos beneficios como para retirarse y decidió apostar por su sueño: entrenar. Eso sí, mientras se curtía en el fútbol formativo de Oviedo, compaginaba el fútbol con un trabajo en la empresa más famosa de Suecia, IKEA. Ahora, ha hecho historia con el Racing de Santander devolviendo al conjunto cántabro a Primera.
El caso de Manolo es similar al de José Alberto, el de otro ‘héroe de la clase obrera’ futbolística con su historia de ascenso hasta la élite. El ahora técnico del Espanyol se tuvo que retirar de manera obligada y prematura tras una grave lesión con apenas 21 años. El fútbol regresaría para él en los banquillos, donde compaginó su trabajo de conductor de autobuses urbanos en Barcelona durante varios años, incluso logrando ascensos de Tercera a Segunda División B, ya rozando el fútbol profesional.

Anselmi, en su caso, se preparó para analizar el fútbol en los medios de comunicación. Y lo hizo. Llegó hasta juvenil en Ferro Carril Oeste, nunca fue profesional y se graduó en Periodismo en 2006. Fue compañero de gremio y cubrió a Argentinos Juniors además de participar en diversos programas de radio hasta que recibió su primera oportunidad en el fútbol en 2015 en la cantera de Excursionistas. Ahora se cruza con sus ‘excompañeros’ de profesión en las ruedas de prensa previas y posteriores a los encuentros del Elche.
La mayoría, currantes del fútbol de élite: de secundarios en campeones, clásicos de Segunda o Segunda B…
Lejos de aparecer en la lista de los 100 mejores futbolistas de la historia, pero con muy buenas carreras en Primera o Segunda. Este es el perfil de la mayoría de entrenadores de LaLiga (siete de 20). En este grupo, el que tuvo una de las carreras más notables es Quique Sánchez Flores. El madrileño es un histórico de nuestra Liga tanto sobre el verde como en los banquillos. Como lateral sumó 304 partidos en LaLiga entre el Valencia, el Real Madrid y el Real Zaragoza. El defensor tocó metal como jugador (una Liga), pero su éxito ha sido mayor en los banquillos, ganando una Europa League y una Supercopa de Europa con el Atlético. Tras la cantera del Real Madrid, el técnico ha pasado por Getafe (en dos etapas), Valencia, Benfica, Atlético, Al Ahli, Al Ain, Watford (en dos etapas), Espanyol o Sevilla, entre otros. Ahora, con el Alavés está viviendo un inicio de dulce en Primera División.

Otro que levantó títulos sobre el verde fue Ramis, actual entrenador de Osasuna. Canterano del Nàstic, fichó por el Real Madrid ganando Copa y Supercopa de España, aunque su mayor éxito fue la Liga del 99-00 con el Deportivo de La Coruña. El de Tarragona también militó en Tenerife, Sevilla, Racing de Santander y Racing de Ferrol, previo paso por casa, por el Nàstic. Como central, llegó a los 165 encuentros en Primera.

Con una larga carrera en Segunda se mantuvieron Antonio Hidalgo e Iñigo Pérez. El primero se crió en el Barcelona, debutó en Primera con el Tenerife, pero es un clásico de la categoría de plata con 400 encuentros y 52 goles en Segunda División. El navarro es canterano del Athletic, donde vivió y quedó marcado por la etapa de Bielsa, aunque fue Caparrós quien le hizo debutar en Primera como león. Aunque acumuló 87 encuentros en LaLiga, jugó mucho más en Segunda con Huesca, Mallorca, Numancia (club para el que más jugó) y Osasuna, con el que ascendió como campeón. Tras hacer historia con el Rayo Vallecano, al que llegó como asistente de Iraola por primera vez, está tratando de dar con la tecla en estos primeros compases con el Villarreal.

Otro que acumuló hasta 195 partidos en Segunda fue Óscar Sánchez, que ha ocupado el banquillo del Valencia de forma interina. Aunque jugó 64 partidos en Primera con el Valladolid, el Real Murcia fue el club en el que más encuentros disputó (131 entre Segunda y Segunda B). Su sustituto a título definitivo, Javier Aguirre, si alcanzó tanto la Primera División mexicana como española. El de Ciudad de México formó parte de una generación notable del América, tuvo un breve pasó por Los Ángeles y regresó para decidir finales de la Liga MX a favor de su club de origen. Jugó el Mundial 86 con México y hasta dio el salto a Osasuna. En Pamplona, sufrió una fractura de tibia y peroné que marcó su etapa en LaLiga en una recordada jugada con Ablanedo. Tras la lesión, regresó para militar en las Chivas hasta su retirada. Ya en sus últimos compases, empezó a trabajar para llegar a los banquillos.
Giráldez se probó con los grandes. Claudio pasó por las academias de Real Madrid y Atlético hasta que en 2009 se marchó al fútbol gallego. El actual entrenador del Celta jugó para el Pontevedra, el Ourense, el Coruxo y el Porriño hasta 2019, quedándose la extinta Segunda B como su categoría más alta. Solo siete años después, acumula más de 100 encuentros con el Celta y juega ya por segundo año en la Europa League.
Noticias relacionadas
En el banquillo del Pizjuán está otro ex de la academia atlética, Luis García Plaza. El madrileño jugó para el filial atlético y llegó a ir convocado con el primer equipo. Pasó por el Yeclano, el filial del Rayo, el Talavera y ya en el Benidorm logró un ascenso a Segunda B, pero su carrera se vio frustrada por una lesión de menisco colgando las botas a los 27 años. Su carrera como entrenador vivió un ascenso fulgurante. Desde 2001 ha logrado ascensos, salvaciones y entrenar 245 partidos en la máxima categoría.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí




